El panorama de la construcción de paz territorial en Nariño se ha visto sacudido por la reciente declaración del presidente Gustavo Petro en la plataforma X, donde minimizó los procesos en curso al asegurar que en el departamento solo existen diálogos socio-jurídicos, y no políticos, con los grupos ilegales. Esta aseveración ha sido calificada de "irresponsable" por el secretario de Paz y Derechos Humanos de Nariño, Alex González, quien advierte que el mensaje presidencial pone en riesgo los avances logrados durante más de un año y medio. La principal preocupación radica en la distinción que el jefe de Estado hace entre las negociaciones. Para González, desconocer el carácter político de los diálogos con la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano y el Frente Comuneros del Sur es un error estratégico. Sostiene que los grupos ilegales no aceptarán ser tratados únicamente como bandas criminales. Borrar el componente político es, a juicio del secretario, un retroceso que "pone en riesgo" un proceso que ha rendido frutos tangibles: Programas de búsqueda de personas desaparecidas. Logros en el desminado humanitario. Proyectos de sustitución de economías ilegales. Inversiones significativas, como los más de 80.000 millones de pesos destinados a vías rurales. La Reacción y el Círculo Vicioso de la Guerra El descontento del funcionario departamental se agrava ante los recientes ataques a la Fuerza Pública en El Peñol y Los Andes Sotomayor. Estos actos, atribuidos a las Disidencias de las FARC columna Franco Benavides, son interpretados por González como una reacción directa a los bombardeos autorizados por el Gobierno nacional en el Guaviare. El secretario de Paz insiste en que la estrategia de seguridad debe ir intrínsecamente ligada a la política de paz y la inversión social. A diferencia de lo ocurrido en el Cauca con la operación Perseo, donde el despliegue militar no se acompañó de la transformación territorial y las inversiones, en Nariño se ha buscado una ruta diferente. "Las inversiones es el 70% de la estrategia de seguridad que debería existir en los territorios," subraya González, haciendo hincapié en que el compromiso de la Fuerza Pública se queda "muy recortada" sin una política de paz que transforme las condiciones sociales. Una Petición de Coherencia y Rectificación La columna vertebral de la crítica de Alex González es la coherencia con el mandato popular. El funcionario le recuerda al presidente Petro la postura de paz con la que fue elegido, instándolo a no "desviar de un timonazo total" los esfuerzos locales. Nariño, un departamento fronterizo, ha logrado disminuir el conflicto armado y salvar vidas gracias a la instalación de mesas oficiales de diálogos regionales. Este progreso no puede ser "borrado con el codo" por una declaración a través de redes sociales. La petición final es clara: Revaluar la posición presidencial. Reconocer el carácter político de los diálogos en Nariño. Evitar poner en riesgo los procesos regionales que han mostrado ser un camino distinto y efectivo en la búsqueda de la paz. El mensaje del secretario de Paz de Nariño es un llamado urgente a priorizar la estabilidad de los procesos territoriales y a entender que la paz en las regiones se construye con diálogo, inversión, y un reconocimiento político que va más allá de lo meramente socio-jurídico.