El reciente robo de dos vehículos tipo "niñera" cargados de camionetas en plena Vía Panamericana, a la altura de Santander de Quilichao, no es un simple hurto de vehículos; es una bofetada a la autoridad y un recordatorio de quién dicta las reglas en el norte del Cauca. Que un grupo armado presuntamente la columna Jaime Martínez de las disidencias de las Farc— pueda interceptar vehículos de carga pesada y escoltarlos hacia la zona rural de Timba, a plena luz del día, evidencia un control territorial absoluto que el Estado parece incapaz de disputar.
La logística del crimen
Lo que resulta más alarmante no es solo el valor comercial de los vehículos hurtados (probablemente camionetas Toyota, el "oro" logístico de los grupos armados), sino la audacia operativa. Mover dos estructuras de este tamaño por las vías del departamento requiere una logística coordinada y la certeza de que no habrá una respuesta inmediata y efectiva de la Fuerza Pública.
El objetivo: No se roban estas niñeras para venderlas en el mercado negro de repuestos. Se las roban porque necesitan movilidad en terrenos difíciles y blindaje para sus mandos.
El mensaje: Al interceptar carga en la Panamericana, la arteria principal del suroccidente colombiano, envían un mensaje de vulnerabilidad a todo el sector productivo.
Un Estado que reacciona, pero no previene
Mientras las autoridades anuncian "operativos para dar con el paradero" y esperan "pronunciamientos oficiales", la comunidad y los transportadores viven en un estado de zozobra permanente. El corregimiento de Timba se ha convertido, una vez más, en el embudo hacia donde fluye el botín de la guerra, una zona donde la institucionalidad es una sombra y el fusil es la ley.
"El robo de vehículos de carga pesada en vías principales es el síntoma de una seguridad democrática que hace agua por los costados."
Conclusión
Si el Gobierno Nacional y las autoridades departamentales no logran asegurar la libre movilidad en la Vía Panamericana, el Cauca seguirá hundiéndose en una economía de guerra donde el transporte legal es una actividad de alto riesgo. No basta con esperar a que los vehículos aparezcan abandonados o transformados en carros de combate; se requiere recuperar la soberanía sobre las carreteras que conectan al país. Hoy fueron dos niñeras; mañana, la parálisis del departamento será total.